miércoles, 2 de mayo de 2007

Semillero

Mi otro blog existió como una idea y, por más que lo negaba, tenía un propósito: Recordarme que el mundo era (es, no se le ha quitado) hermoso. Bloguear me convirtió en un maquilador de ideas. Tomaba una de donde fuera, le aplicaba un proceso más o menos definido y listo, tenía yo "otra idea", una mía que yo sabía que no era original (ninguna idea lo es) pero que tenía, en su enunciado, sabor a mí.

Mil veces quise escribir un par de frases, solamente los resortes que me movían a procesar una idea. Cien mil veces resistí el impulso de dejar los resortes al descubierto. Me sentía con la obligación de darles una forma, si no legible, perceptible, identificable.

Este blog, creo, está encontrando su vocación. Ahora quiero dar un paso atrás y apostar por semillas. Un silo que podré usar, en un futuro, no para guardar un misil nuclear, sino para retirar algunos granos, unos para comer, otros para sembrar.

1 comentario:

Alfredo dijo...

Hola Armando,

Siento más minimalista este blog que el otro, pero seguramente me equivoco. Debe ser una trampa, sea lo que sea que bueno que inicias una nueva aventura. A ver hasta donde nos lleva el conejo blanco y a ver qué semillas nos deja regadas en el camino... Saludos!