jueves, 9 de febrero de 2017

Hope

Cierto, matar la esperanza es el mejor suicidio. Cuando todo está muerto, sólo la esperanza puede revivirnos. Hoy tengo esperanza

jueves, 29 de diciembre de 2016

The thing with hope

El 19 de noviembre de 1984 me despertó un cielo rojo en mi ventana. Mi cuarto daba al nor-poniente, y a unos 8 o 10 kilómetros de mi casa hubo una gigantesca explosión a las 5:40 de la mañana, que era la hora en la que acostumbraba despertarme. Tenía poco tiempo de haber visto "The Day After", acababa yo de cumplir 13 años de edad. Ahora que lo pienso, era yo bastante joven.

Recuerdo que mi primer pensamiento fue "se acabó todo, esto es una bomba atómica". No había la menor lógica en mi pensamiento, la temperatura geopolítica en esas fechas no era ni de chiste TAN grave (como lo fue 4 años antes, con el problema de la embajada de EU en Irán, por ejemplo). Pero la amenaza estaba ahí y uno se iba a la cama, todos los días, pensando que cualquier tornillo se le podía zafar a las superpotencias y pum! amanecíamos todos con las bombas encima.

Por supuesto el móvil era el miedo. Sí, principalmente por la película, pero también por el desconocimiento, por no saber. No sabía que la CDMX no era un objetivo primario de ojivas nucleares en un intercambio entre la URSS y USA. Pero el miedo a la muerte, tan primario, fue mucho más fuerte.

El incidente fue un trágico accidente, conocido como "Las explosiones de San Juanico", en instalaciones de gas y gasolina de PEMEX. Aproximadamente 600 personas murieron y más de 5 mil resultaron heridas. Fue una gran tragedia chilanga que, eclipsada por el terremoto 10 meses después, se recuerda poco.

Desde 1984, hace 32 años, no sentía yo, diría el poeta, la nívea mano de la muerte tan de cerca. Fast foward a 2009, 12 de mayo. Ya había Twitter, pero creo que me enteré por radio, no recuerdo. Murió Antonio Vega, cantautor español, a los 52 años de edad, yo tenía 37. Fue la primera muerte inesperada de un ícono pop mío. Kurt Cobain no fue nunca santo de mi devoción, así que no "sentí" su muerte. Además, creo que el suicidio, quizá mucho más doloroso para los familiares cercanos, es menos doloroso para los que somos fans. El suicidio es una decisión. Incomprensible, pero decisión. La Muerte, cuando decide ella, es, o me sabe, más despiadada.

Y sí, la muerte de Antonio Vega me tomó desprevenido y me cimbró. Creía yo que aún "no le tocaba". Era relativamente joven.

2016 y su increíble récord de famosos muertos, sumado a eventos socio-políticos tan significativos como el Brexit, el No  a los acuerdos de paz en Colombia y la elección de Donald Trump en Estados Unidos han descompuesto por completo mi termómetro emocional con respecto a la muerte y la tragedia. Recuerdo cómo me asaltaban emociones días después de la muerte de Bowie. Ahora, con la muerte de Carrie Fisher (a quien mi psique le debe más incluso que a Bowie), sencillamente ya no pude ni sentirlo. Ya estamos demasiados dispuestos a la tragedia, ya el drama no pega. El mundo se mexicanizó.

Eso que para el mundo es nuevo, la instauración en el poder de un fantoche, las decisiones democráticas incomprensibles, la falta de solidaridad, el empacho de dolor y tragedia, son cosas con las que los mexicanos hemos vivido desde siempre. Elegimos a Obregón y Calles y veneramos, muertos, a Villa y Zapata. Lloramos nuestras penas en la borrachera y la cruda se las lleva al día siguiente, nos deja listos para el dolor que viene. No respetamos la autoridad porque la autoridad nunca nos ha respetado (o es al revés?). No reconocemos valor en las leyes, México inventó el posmodernismo hace 150 años.

En un año donde lo normal hubiera sido que los brutales récords de Michael Phelps y Usaín Bolt y la victoria de los Cubs de Chicago en la Serie Mundial coparan los resúmenes finales, estos eventos son apenas nombrados. Apenas mínimas alegrías que no alcanzan para que el mundo, esa élite global del consumo masivo de contenidos y productos de la que formamos parte los que usamos los Medios Sociales (sí, somos una élite de privilegio) pueda sentir esperanza. Junto con Carrie Fisher, su personaje revolucionario, muere, termina de morir, se muere de nuevo, la esperanza que 2016, machaconamente, nos ha destrozado.

Lo bueno de la esperanza es que necesita muy poquito para revivir. Confío que ese poquito aparezca en 2017 y que, sin la saña con la que este año tuvo a bien el azar atacar, pueda mantenerse viva, aunque sea en forma de cerillito, de vela de posada. De verdad no creo que llegue a más que eso, porque sí, en efecto, vienen años oscuros, donde más nos vale aprender a convivir con la tragedia, a ser mexicanos.

viernes, 17 de octubre de 2014

Feminismo de moda

Me hubiera gustado vivir en París en 1770 siendo pobre. Así entiendo el momento actual. El murmullo que crece y que a veces es rugido (como la Premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai) y a veces es un ruido de fondo apenas audible en forma de canción de Arcade Fire.

En la edición del año 2000 de Time Magazine dijeron que este, el XXI, sería el Siglo de la Mujer. Para ser honesto aunque me emocionó el artículo (no lo encuentro, es acceso de paga) no alcancé a ver la dimensión real de lo que eso significaba. Y no es que ahora lo haga, pero ahora sé que el tema es demasiado grande.

Estos catorce años han visto crecer el intercambio de ideas al respecto. Los nuevos medios, principalmente Internet, han propiciado un análisis (y hasta cierto punto un pequeño cambio) mucho más meticuloso sobre todas las cosas que representan desigualdad entre el hombre y la mujer, lo que sí es y lo que no es feminismo. Ha dado espacio a las voces que, incluso en el año 2000, no tenían espacio para hacerlo.

Así que sí, yo le atribuyo la moda, la boga del feminismo principalmente a los nuevos medios. Por supuesto que no es solamente el Internet el causante de que el tema se ponga de moda cada vez más, el problema es que, en efecto, hay una opresión hacia la mujer, y esa opresión es a veces violenta y demasiado notoria (como en algunas sociedades pseudo islámicas) y a veces es demasiado sutil y pasivo-agresiva, como en los medios de comunicación masivos occidentales o las oficinas llenas de Godinez pachones.

La definición más sencilla (por breve) que he encontrado de feminismo es "que seamos tratados igual". Cualquier cosa que implique un trato diferente es, por definición, parte de la situación de opresión.

¿Y desde cuándo yo, un sosegado y moderado liberal progresista de derecha uso la palabra "opresión"? Bueno, desde que me doy cuenta de que en efecto, muchas mujeres no quisieran ser definidas como objeto sexual, que se vendiera su imagen, y de todos modos los medios las proyectan así. El sexo vende, dirían los mercadólogos, y también (wow!, qué liberales!) ya ponemos a los chicos con torsos desnudos y abs de envidia.o anuncios de Calvin Klein con David Beckham. No entraré aún en el tema de la definición y la "objectification", pero sí digo que no es momento de falacias argumentativas. Si se quiere debatir ese punto hágase cuantitativamente. Tómese un puesto completo de revistas, revísese cada una de ellas y que se haga un conteo de imágenes femeninas sexualizadas e imágenes masculinas sexualizadas. ¿Ya lo hicieron en la mente?, les parece bien un 20 a 1?, Obvio me quedé corto. Es mucho peor.

Y justo porque es peor, por eso no encuentro otra forma de llamarlo sino opresión. Opresión desde que no se les permite elaborar en sus ideas y pensamientos (es parte de la profesión de mercadotecnia, no es sexismo).

Este murmullo lo he descubierto leyendo primero el Tumblr de mi hija y luego curioseando por sus fuentes. Y he descubierto una profundidad de pensamiento maravillosa y aterradora al mismo tiempo. Aterradora porque la forma en la que el machismo (o la opresión hacia la mujer, como yo prefiero llamarla) está enraízada en nuestra especie es mucho mayor de lo que se puede discernir a simple vista y, lo que es peor, está en algunos aspectos, en algunas geografías y en algunas mentes, creciendo en lugar de disminuyendo. Es, creo, un perro mutante.

La opresión persistente, de hecho permanente, actuando todo el tiempo de las más diversas formas, hace, ha provocado, que a pesar de las modas mediáticas, tan volubles como azarosas, el feminismo lleve ya un rato siendo tema en todos los ámbitos. Cada nuevo evento, tendencia, revuelta, lleva adjunto un análisis desde la óptica de opresión femenina. Y eso se distribuye, a veces con mayor o menor éxito. Y algunas mujeres deciden darle más voz que otras, algunas lo politizan para sus fines, algunas lo manipulan para vender(se) mejor. Pero ya el murmullo es tan grande, que no creo que pueda ser detenido. Ya no es solamente moda. El feminismo de moda es el aviso de que algo más viene y viene fuerte: la liberación del género.


viernes, 26 de septiembre de 2014

El feminismo de moda y el feminismo que viene

Fui educado en el feminismo. Mi madre me inculcó la noción básica: Debemos tener oportunidades iguales. Pero por muchas razones, principalmente socio-culturales, nunca fue más allá de eso.

Gracias a que convivo con dos grandes feministas, Salome y Jim, el tema es un tópico permanente en las pláticas familiares. Y de esa preeminencia y mi consabida obsesividad es que he leído, en los últimos dos años, cualquier cantidad de literatura oficial, semi oficial y súper junk del tema feminismo. Y ahora, con la participación (lúcida y brillantemente ideada) de Emma Watson en la ONU y el debate que ha suscitado, siento que es momente de por una parte establecer una postura y al mismo tiempo y quizá más necesario, tratar de poner un poco de orden a mis ideas al respecto, por que de verdad que es todo un océano el tópico. Por supuesto este pequeño esfuerzo-compulsión está dedicado a ellas tres.

Primero, este post va a ser larguísimo, pido perdón de antemano y agradezco la paciencia de quien aguante parte de o toda esta lectura. Aunque lo difundiré principalmente por mi Facebook (y mi Twitter y Tumblr), por su extensión he decidido hacerlo en este, mi segundo blog más viejo y el que de vez en año, literalmente, actualizo.

Segundo, habrá muchas referencias. Abusando de su amabilidad lectora pido atentamente que en lo posible las visiten y revisen, el tema demanda y precisa mucha información y no podré ni debo vertirla toda aquí, sino apuntar las referencias debidas al mejor estilo de los blogs (bitácoras de navegación).

Tercero, resumen ejecutivo: A continuación y en forma de "bullets" pondré los puntos que creo que se deben considerar en esta discusión y sobre los que elaboraré bastante.

  • Feminismo, porqué está de moda, lo bueno y lo malo.
  • Teorías y corrientes feministas (y de género)
  • Comparación socialismo, racismo y feminismo. Cruces, coincidencias y divergencias.
  • El hombre y el feminismo
  • Feminismo en el Primer Mundo vs Feminismo en México
  • Diferencias (reales o construidas) entre los géneros
  • Hipótesis de impacto social, desde una perspectiva más bien mediática y política

Cuarto, Conclusión. Para evitarles el gorro de leer todo este rollo brincaré a la conclusión a donde creo llegaré y si me soportan veremos juntos si llego a la misma conclusión una vez que haya escrito todo este viaje que me he propuesto. Yo creo que el feminismo será la batalla más importante del siglo XXI y que de su resultado dependerá, sin tópicos, el futuro de la humanidad. Creo también que esa lucha puede resolver lo que no pudieron resolver el socialismo ni el movimiento de reivindicación racial. Creo que si cambiamos las estructuras que sostienen el poder actual, muchos de los otros problemas se resolverán y eso sólo se logrará con una integración armónica de esta fuerza que, muchas feministas me odiarán por decirlo así, apenas está surgiendo y que cuando termine de integrarse nadie sabemos cómo será. Pero llegará para cumplir ese cambio sin duda.

Ok, así escribiéndolo igual me parece que será como una serie de escritos, porque si le entro a todo de un jalón será un mamotreto ilegible además de que, según mi experiencia previa bloguera, mucha de la discusión puede enriquecerse por los comentarios que se vayan dando.



martes, 11 de junio de 2013

Pensar es gratis

He pagado un precio carísimo por no pensar. He estado ya unos cuatro o cinco años en estado vegetativo, apenas pensando lo mínimo indispensable para sobrevivir. El acto de reflexionar (poner la rodilla en el piso, agruparse interiormente, reconocerse) me parece un evento extraño, casi ajeno, como si el que lo hubiese practicado antes fuese otro parecido a mí, pero no yo.

 El desvanecimiento del pensamiento empezó por la fiesta. La misma que Fukuyama anticipó en los 80's, el famoso fin de mi historia. El pico de la civilización personal, el avance profesional. Los 40 años que se acercaban y que anunciaban el inexorable declive. Y por estúpida decisión propia decidí que era hora de fiesta. La cruda de la fiesta ha durado dos años ya.

Pero al parecer, hasta casi sin querer (de hecho, honestamente, sin poner mucho de mi parte sino necia y sorda batalla de permanencia) los pensamientos están ocurriendo sin que yo pueda evitarlo. Las letras regresan, los significados vuelven, y las peleas importantes, los necesarios retos y las colinas por escalar ya están, todas, a la vista. Plenamente iluminadas, de hecho.

 La universidad de los niños (inminente la de Jimena, por construir la de Quimo) y la construcción de nuestro retiro son, a priori, los motivos. No, en realidad es, espero, nuestro segundo aire. La oportunidad que me dieron Edith y la vida de poder volver a intentar construir algo adicional, algo significativo.

 Viajamos en globo hace apenas tres semanas. Sobrevolamos la zona arqueológica de Teotihuacán. Amanecimos levantando un sereno vuelo y regresamos pronto a desayunar y brindar. Retomamos la fuerza de las experiencias. Fortaleza es resistir y acometer. Por mi naturaleza mestiza y la gracia de mis ancestros he podido resistir. Por mi obligación como ser con tanta fortuna, con tanto azar a favor, me toca acometer.

lunes, 5 de julio de 2010

¿Qué era el miedo?

Me he cansado de contarle a mi Jimena la misma historia: Cuando yo era chavo le teníamos miedo a cosas reales, el Holocausto Nuclear, el Verdadero Fin del Mundo. En 1989 (quizá desde 1988) ese miedo empezó a desvanecerse. Habían pasado 43 años desde que terminó la 2a. Guerra Mundial. Las escaramuzas intermedias, los conflictos que destruyeron países enteros (Checoslovaquia, Vietnam, Cuba, Nicaragua, Camboya, Afganistán y un insoportable etcétera) nos parecían nada comparado con la gran posibilidad.

El miedo, decían por ahí, no era un argumento de novela. Era justificado. Sólo bastaba que alguno de los dos guerreros perdiera un poco la cabeza para destruirnos a todos. Yeltsin, un borracho de mala muerte, Homero Simpson ruso, fue la última línea de defensa.

Y ahora, 20 años después, es otro el miedo, más directo, más cercano, y mucho, mucho más elusivo: El narco, el asaltante, el terremoto, el nuevo virus por inventar, el terrorista. Ni idea de cuál será más probable, más cercano, no le podemos apuntar, no lo podemos materializar y no podemos, peor, decidirnos por el peor, o luchar contra cualquiera de ellos. No hay un Yeltsin que nos defienda. De hecho, si de algo estamos seguros, es que NO habrá un Yeltsin (un azar, un deux ex machina) que nos defienda o proteja.

Vivimos una era donde la fantasía se ha apropiado, más que nunca, quizá como jamás lo hará, del inconsciente colectivo. Los súper héroes, los mitos de semidioses modernos, la religión y superchería, la falta de responsabilidad de cada uno de nosotros, la imposibilidad absoluta de controlar NADA de nuestro destino nos tienen en trance.

Wim Wenders logró un atisbo de esa realidad. Hasta el Fin del Mundo se trataba de una máquina en la que los humanos podían ver sus sueños, era personal, una sencilla pantalla personal. Ahora, cuando nos veo a todos (a todos nosotros) frente a las pantallas de iPhones, Blackberrys, iMacs y vulgares PC's, más de lo que la TV jamás soñó que pudiésemos estar, veo nuestra persistente evasión, nuestro miedo que no sabe ser.

Tengo miedo de no saber luchar contra el miedo. No saber ni cuándo, ni cómo ni contra qué. Tengo miedo de sentir miedo sin saber que lo estoy sintiendo, sin querer saber.

Eso, eso me pasa, tengo miedo de no querer saber.

viernes, 7 de agosto de 2009

A toro pasado: El Voto Nulo

Por recomendación tuiterística de Rox llegué a un blog-post que casi me hizo llorar, pero de dolor. Habiendo pasado la elección y el febril encanto del tema de moda, y sobre todo para poder criticar el post referido, creo que es necesario exponer porqué yo sí creo que el voto nulo es necesario.

Primero algunas precisiones: Votar nulo no es igual a abstenerse. El que se abstiene es como José Arcadio Buendía que no quería jugar ajedrez contra el párroco: No estoy de acuerdo con las reglas del juego. O también es al que se le perdió su credencial de elector, o al que no se le dio la gana votar ni manifestarse, es decir, no implica una manifestación, es, en términos matemáticos, cero, ausencia. El voto (nulo o no) es una manifestación explícita.

Habida cuenta que el voto es una manifestación (y en algunas partes del mundo es también la oportunidad de participar en la elección de un verdadero factor de poder dentro de la sociedad, aunque no es el caso de México), la manifestación del voto nulo debiese ser entendida como "no estoy de acuerdo con ninguna de las opciones que existe y quiero manifiestar ese desacuerdo". Es decir, en el acto meramente ontológico de manifestarse frente a una serie de opciones, el voto nulo es eso, una opción más, la que equivale a "ninguna de las anteriores".

La discusión sobre la pertinencia de emitir voto nulo en la elección del 2009 es meramente utilitaria: No sirve de nada o solo sirve a intereses particulares (y chistoso, todoso los bandos decían que el ataque venía "del otro") y el utilitarismo es corto plazo, ganancia, utilidad. Es lo opuesto a sustentabilidad. Lo opuesto a "construcción de Nación"

Por lo mismo, yo creo que la importancia de haber emitido voto nulo es doble. Por un lado, sembrar la duda en el aparato de partidos, la partidocracia: Ya existe un sector de la sociedad con un marcado sentimiento de encono contra ella. Un sector de la sociedad que es mayor conforme más educación y nivel de vida se tiene. Esto, que para los amlistas está mal visto y calificado como clasemedieros, es, de hecho, una medida clara de progreso. Y en términos de "desarrollo democrático", el voto nulo "práctico" estadísticamente significativo sirve para impulsar, eventualmente, una reforma en las leyes que nos reconozca como adultos, como gente que tiene el derecho a manifestarse contra, específicamente contra todas las opciones y no solo quedarse en la "bolsa" del abstencionismo, que es necesariamente amorfa e inodora, incolora e insípida.

No puedo, ni remotamente, suponer o pretender que todos los que emitieron su voto nulo compartan ni mis ideas ni mi "agenda". Pero sí puedo asegurar que los motivos del voto nulo, así expuestos, son prácticamente irrebatibles. Y también creo que los ataques contra el voto nulo han sido peores que las defensas del mismo. Y también, por lo que pude ver en los medios, totalmente "biased", dogmáticos casi.

Alejado como estoy de la blogósfera mexicana me entristece harto el bajísimo nivel del debate aún entre las mentes teóricamente lúcidas. Me molesta también no poder participar en el debate y solo deplorarlo, pero hay temporadas en la que se puede campechanear acción y pensamiento y hay temporadas en las que eso no se puede.

Como sea, el voto nulo es, creo yo, el tema político-social del año en México y no podía (y mucho menos debía) dejar de manifestarme al respecto.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Mapa del corazón humano

Recuerdo con nostalgia esos momentos: Comprar mapas en la papelería para las tareas. Especificar el tipo de mapa, la región, con nombres o sin nombres. Y por supuesto, la tortura que seguía a ese grato momento de compra: colorearlos.

Trazar las líneas (o leer libros, comprarlos trazados) es la parte ligera del viaje. Llenar los espacios que limitan las líneas. Vivir como condición de color. Salir, o no estar encerrado en el área cómoda. No poderse quedar en el área cómoda. Poder y no deber quedarse en el área cómoda. Padecer el corazón humano. Enterrar la sociopatía. No quiero a los demás, no me gusta cómo son. Aceptarlo es quizá el primer paso necesario. Quizá tampoco sea necesario. Me divierten los nombres de las fronteras y de los accidentes geográficos. Nunca he sido bueno para ver los matices en los colores de las llanuras.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Contra el cinismo

La gente, ¿somos la gente quienes hacemos las cosas? No lo sé. Sé que como rebaño estamos acostumbrados necesitados de un pastor. Eso es así desde antes de Jesús y sigue siendo un hecho.

Hace ocho años y cuatro meses festejamos, en la familia, el derrocamiento democrático y pacífico del PRI. Estábamos, estaba yo, esperanzados de que ese acontecimiento "cambiara las cosas". No las cambió, en realidad, pero lo que yo no supe medir ni valorar es que, de hecho, el cambio ya había ocurrido los seis, ocho, diez años anteriores. Fue principalmente Zedillo el constructor de los cambios que México sí vivió. El cambio, cierto, fue insuficiente, es insuficiente, pero no fue, como muchos trivializan, superficial. Algo cambió en el México del 94. Zedillo no diseñó el cambio, pero no lo detuvo, al contrario, supo administrar su aparición.

En noviembre de 2000 estaba yo en Sunnyvale, CA, en una capacitación laboral. Me tocó seguir por primera vez las elecciones vía Google (las noticias perdidas en webs raras) y ahí aprendí el valor de la información de la calle. Ahí se vió que a pesar de haber ganado "el voto popular" Al Gore no había conseguido los votos electorales suuficientes. Fue una decepción, pero ni remotamente imaginaba yo que la elección de Bush traería al mundo (y sí, también a Estados Unidos) el desastre que en efecto trajo.

Hace cuatro años, ya lo escribí, la decepción fue grande. También en ese tiempo enlacé una página que me pareció todo un documento histórico: Sorry everybody. Una página montada para que el norteamericano contrario a Bush manifestara, a través de fotos, su desilusión por el resultado y le expresara al mundo su pesar, por la manifiesta conciencia de que la reelección de Bush era mala para USA y peor para el resto del mundo.

Es decir, hace cuatro años que mucha gente sabía que había daño en esa decisión y sin embargo esa conciencia no fue lo suficientemente extendida como para contrarrestar la otra conciencia: "primero nuestra seguridad". Debiendo saber, como dijo Franklin, que el que sacrifica libertad por seguridad no merece ninguna de las dos.

En el 2000 había en México liderazgo y arrastre, pero no sustancia, Fox era un globo inflado. En 2004 hubo en USA sustancia, pero no había liderazgo, Kerry no era un líder.

Así, la cita de hoy con la Historia, creo que hará por fin coincidir al líder con la "conciencia colectiva" del rebaño. "Cambio", como mantra, suena definitivamente populista. Pero cuando el arma de la palabra la blande un tipo con inteligencia, firmeza y maneras suaves, hablando del futuro sabiendo que él no tiene pasado y que lo que ha pasado no debió pasar, adquiere un cariz de esperanza.

Sí, los cambios reales los hace la gente, el comerciante, el estudiante, el científico y el artista. Pero sin liderazgo los cambios no se extienden, no trascienden. Que Obama sea el catalizador de los cambios que demandan dejar atrás el miedo y la indiferencia, el cinismo nihilista que, con justificada razón, practican y predican los jóvenes del S. XXI.

jueves, 9 de octubre de 2008

La fuerza del "yo creo"

O contra la base por bolas no hay defensa.

No logro elucidar la trampa del convencimiento individual. Las millones de frases que empiezan con "yo creo" son una trampa. No creemos nada, todo lo creamos antes, durante y después de la creencia.

La creencia destruye.

jueves, 3 de abril de 2008

Los bajos sonidos

Las letras estàn en todos lados. Cada paso proporciona pretextos infinitos para condensarlas, para palabrar, para frasear, parrafear, discurrir (discursar?). Y aun con eso he evitado sistemàticamente el impulso.

Hace años sentía que podía y debia estar afuera. Ahora el impulso es diferente: no puedo estar adentro.Aqui estoy ahora, otra vez, afuera.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Contrapunctus

Stewart Copeland toca como si fueran tres... es un derroche salvaje pero genialmente administrado de energía percusiva. El concierto de Police en México ha sido, creo yo, correctamente etiquetado como "muy profesional", como opuesto a "muy emotivo". En lo personal, obviamente, me gustó muchísimo. Es de esos pocos conciertos (en mi caso) en los que puedo gritar cada una de las canciones, me las sé todas. Escuchar a Copeland en vivo es un "círculo cerrado", como dicen los psicólogos: Soy fanático de la batería y he visto, al fin, uno de los verdaderamente más grandes de todos los tiempos.

Fuimos, como capricho mío, a ver a Joanna Newsom en Atlanta, en el cierre de su minigira orquestral (reseña completa ya se está cocinando). Me embriagué antes y después del concierto de su voz y sus cuerdas. En el concierto, el impacto fue de otro tipo. Habiendo descansado 5 días desde el concierto de Police de Joanna y volviendo a escucharla, entiendo mejor las cosas: Su voz en Emily es, para mí, the very definition of "angelical". Es lo que te cantan en las puertas del paraíso.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Me acuesto tarde

Me siento bien al acostarme. Ella me entiende. Entiende mis silencios y lo que digo, los eventos que me apasionan. Ella sabe de las ideas que me empujan y de los miedos que me frenan.

Ella me sabe. No se sorprende y tampoco se aburre. Me abraza justito para dejarme con las ganas de más.

La beso y me siento absolutamente feliz cuando la beso. Me gusta irme de la casa en las mañanas cuando la veo acostada, con los ojos cerrados. Es cuando más me permite amarla, cuando empezamos el día.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Traspassing

Uso Blackberry desde hace más de dos años. La ubicuidad que te da el aparatito en cuestión es obscena. Quise, estoy, hacer un post desde un camioncito del aeropuerto, "salas móviles" les llaman con eufemismo. Pensando, como hace casi dos años, que "robaba" una señal. Siendo honesto, el robar señales, el ser ciberubicuo, es un sinsentido. La blackberry envicia, nos envicia terriblemente a sus usuarios y ahora, posteando desde mi laptop en lugar de ensimismarme en mi blackberry, percibo el anacronismo del tema "teclear donde sea". Una realidad de una minoría en nuestro país es todo un anacronismo en "El Mundo".

martes, 13 de noviembre de 2007

Pay the bills

Dos o tres veces algunos venerabilísimos blogueros han señalado hacia mis ciberrincones (este y el anterior) como lugares favoritos o interesantes para ellos. Fueron entrevistas o memes o batones o mera declaración de intenciones. Guardo esas menciones con mucho cariño y afecto.

Y son esas declaraciones las que me han mantenido sin renunciar. Ahora, mucho más que cuando cerré There is no such thing as WOM, he planteado seriamente mi retirada del blogging. Y ahora, por la misma necesidad del cuerpo que empecé a bloguear, renuncio a la renuncia. Esto seguirá aquí, quizá acumulando más polvo que letras, pero por ahora necesito, en lo personal, este espacio, este cibercharco.

Pienso honesta y seriamente que el blog está muerto. Que el "new media" y el "democratic media" están muertos, que vivieron un gran momento pero que el tema de la masificación acabó con ellos. Yo dije que eso pasaría. Lo dije públicamente hace 3 años ya. Y creo que ya pasó. Los "viejos medios" se han reagrupado y envuelto convenientemente el "new media" de forma que ahora el daño se da solo en los lugares donde siempre se da: entre la gente que no se conforma con lo que le dan.

Veo los mismos patrones de "vaporware" y entusiasmo vano alrededor de Facebook y Second Life que los que hubo hace 10 años por las "Profecías de Negroponte". El ciclo económico es muy dificil de romper: Los ingenieros lo diseñan, los empresarios ganan dinero. Los ingenieros que ganan dinero o los empresarios que diseñan son especies confinadas, no son el ciclo general de la vida económica. El tejido económico social, nuestra tela de araña, es así.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Que salgan las letras

Que se acabe el estreñimiento, que se acabe la vida de no pasa nada. Yo lo atribuyo a la comodidad económica, con la que, al parecer, no se llevan mis letras. No sé, de verdad, a qué otra cosa atribuirlo. El mecanismo típico era "comer algo" (una película, un libro, música nueva) y procesarlo. Muchos post, muchísimos, tienen ese origen. No ha funcionado así desde hace quince meses. Proceso, sí, pero no lo hago letras. Se me están haciendo angustias e inquietudes, vicios de carácter.

Le sigo dando vueltas a la idea de la compatibilidad. Aficionado a las matemáticas, la necesidad de encontrar patrones, relaciones, ecuaciones, es compulsiva. Unir los puntos, marcar las tendencias, recordar siempre la estadística: la región espacio-estadística de manifestación probabilística electrónica. La manifestación súbita propiciada porque, la mayoría de las veces, las cosas tienden a ser así. La tendencia y la flecha del tiempo que la acompaña. Hoy he vuelto por 15 minutos a ser adolescente. No me gustó.

viernes, 5 de octubre de 2007

Mal aliento

La traición es tan mala como el peor ajo o la cebolla más destructiva. Se despliega en toda la cavidad bucal y no deja respirar. Cada hálito está impregnado de su olor. Cada trago de humo, bebida o comida lleva la marca de sabor de la traición.

No es excusa haber sido traicionado para traicionar. Es consecuencia. Siempre he creído que la civilización existe por ponderar, medir y evitar ese tipo consecuencias (acción-reacción, ojo x ojo). Ahora entiendo que la civilización es una bonita camisa de fuerza que, como tuxedo, solo usamos en las cenas elegantes.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Debe haber alguna teoría

Es cierto que soy fanático de las situaciones que retan el absoluto, estoy educado por Hollywood y es apenas normal. Soy megalomaníaco y es normal también que la épica me arrastre a sus pies. Lo que no alcanzo a entender es cómo juegan juntos mi pasión por el detalle del ala de la mosca y la forma como debió ser diseñada con mi voluntad zen de minimizar (al punto de ignorar, si me lo propongo) cualquier tipo de ambiente externo (clima, sociedad, relaciones, necesidades) y mi necesidad de heroísmo propio y ajeno, de tocar todos los ángulos del envase que me contiene. Estoy seguro que debe haber una ecuación matemática para explicar la correlación entre esas tres fuerzas.

domingo, 19 de agosto de 2007

Infinite sadness

La película "Reign over me" con Adam Sandler le encantó tanto a Edith como a mi hermana Patricia. A mí me quedó a deber muchísimo. Amando como amo a mi familia, sabiendo como sé la potencia de la frase y de la rola y del espíritu que Townshed puso en ella, y planteando la trama como se planteó (un devoto "family man" pierde a su familia en uno de los vuelos que se estrellaron en las torres gemelas el 11 de septiembre norteamericano), la locura de Sandler me parece muy mal dibujada por el guionista y peor retratada por el director. A pesar incluso de que Sandler ejerce un efecto particular en mí, me gusta mucho su estilo de actuación. Pero si en algo se parece el universo a lo que se juega en una situación de esas es en la inconmensurabilidad. Mis situaciones favoritas, las que retan el absoluto.

Pienso en "In the back seat" de Arcade Fire y me gusta más la alegoría del auto que la de la marioneta. Será que vivimos en los tiempos del desplazamiento…

viernes, 17 de agosto de 2007

Dos horas de sueño

Hace 728 días (dos años, casi, menos dos días), estaba mi familia haciendo lo mismo que hizo hoy y yo en el mismo lugar donde ahora estoy. Lejos de ellas. Hice un post sobre eso que, releyéndolo, me quedó muy bien y hubiera sido perfecto si hubiera podido explicar que el "data port" es el huequito que tienen los teléfonos en las habitaciones de hotel donde se conectaba el módem de las compus para, vía dial-up, conectarse a internet. Releí el post y releí otro sobre el cual debería volver a escribir y descubro con sorpresa boba y orgullosa que he escrito mucho, y que no siempre he escrito mal. Hoy me quiero como blogger.

Recrear el hábito

Creo que ya puedo recrear el hábito. Me motiva ver a Feben y Fest en Chilangoweb, a Guffo, Cucamonga y Jorge Cavazos en ¡#$%&! Cómics, al Beam en Replicante, al Semidios en emequis. Y me motiva porque me sé testigo del bien hacer y el talento y el talante de todos ellos. Es ver como el mundo sí se modifica por nuestros actos y talentos.

Muchos encuentran insuficiente el tiempo. Yo encuentro insuficiente la insuficiencia. La contemplación, el anti-deporte, es mi deporte favorito, mi práctica religiosa. Por eso estoy enganchado en contemplar su grandes y hermosos ojos.