He pagado un precio carísimo por no pensar. He estado ya unos cuatro o cinco años en estado vegetativo, apenas pensando lo mínimo indispensable para sobrevivir. El acto de reflexionar (poner la rodilla en el piso, agruparse interiormente, reconocerse) me parece un evento extraño, casi ajeno, como si el que lo hubiese practicado antes fuese otro parecido a mí, pero no yo.
El desvanecimiento del pensamiento empezó por la fiesta. La misma que Fukuyama anticipó en los 80's, el famoso fin de mi historia. El pico de la civilización personal, el avance profesional. Los 40 años que se acercaban y que anunciaban el inexorable declive. Y por estúpida decisión propia decidí que era hora de fiesta.
La cruda de la fiesta ha durado dos años ya.
Pero al parecer, hasta casi sin querer (de hecho, honestamente, sin poner mucho de mi parte sino necia y sorda batalla de permanencia) los pensamientos están ocurriendo sin que yo pueda evitarlo. Las letras regresan, los significados vuelven, y las peleas importantes, los necesarios retos y las colinas por escalar ya están, todas, a la vista. Plenamente iluminadas, de hecho.
La universidad de los niños (inminente la de Jimena, por construir la de Quimo) y la construcción de nuestro retiro son, a priori, los motivos. No, en realidad es, espero, nuestro segundo aire. La oportunidad que me dieron Edith y la vida de poder volver a intentar construir algo adicional, algo significativo.
Viajamos en globo hace apenas tres semanas. Sobrevolamos la zona arqueológica de Teotihuacán. Amanecimos levantando un sereno vuelo y regresamos pronto a desayunar y brindar. Retomamos la fuerza de las experiencias.
Fortaleza es resistir y acometer. Por mi naturaleza mestiza y la gracia de mis ancestros he podido resistir. Por mi obligación como ser con tanta fortuna, con tanto azar a favor, me toca acometer.
martes, 11 de junio de 2013
lunes, 5 de julio de 2010
¿Qué era el miedo?
Me he cansado de contarle a mi Jimena la misma historia: Cuando yo era chavo le teníamos miedo a cosas reales, el Holocausto Nuclear, el Verdadero Fin del Mundo. En 1989 (quizá desde 1988) ese miedo empezó a desvanecerse. Habían pasado 43 años desde que terminó la 2a. Guerra Mundial. Las escaramuzas intermedias, los conflictos que destruyeron países enteros (Checoslovaquia, Vietnam, Cuba, Nicaragua, Camboya, Afganistán y un insoportable etcétera) nos parecían nada comparado con la gran posibilidad.
El miedo, decían por ahí, no era un argumento de novela. Era justificado. Sólo bastaba que alguno de los dos guerreros perdiera un poco la cabeza para destruirnos a todos. Yeltsin, un borracho de mala muerte, Homero Simpson ruso, fue la última línea de defensa.
Y ahora, 20 años después, es otro el miedo, más directo, más cercano, y mucho, mucho más elusivo: El narco, el asaltante, el terremoto, el nuevo virus por inventar, el terrorista. Ni idea de cuál será más probable, más cercano, no le podemos apuntar, no lo podemos materializar y no podemos, peor, decidirnos por el peor, o luchar contra cualquiera de ellos. No hay un Yeltsin que nos defienda. De hecho, si de algo estamos seguros, es que NO habrá un Yeltsin (un azar, un deux ex machina) que nos defienda o proteja.
Vivimos una era donde la fantasía se ha apropiado, más que nunca, quizá como jamás lo hará, del inconsciente colectivo. Los súper héroes, los mitos de semidioses modernos, la religión y superchería, la falta de responsabilidad de cada uno de nosotros, la imposibilidad absoluta de controlar NADA de nuestro destino nos tienen en trance.
Wim Wenders logró un atisbo de esa realidad. Hasta el Fin del Mundo se trataba de una máquina en la que los humanos podían ver sus sueños, era personal, una sencilla pantalla personal. Ahora, cuando nos veo a todos (a todos nosotros) frente a las pantallas de iPhones, Blackberrys, iMacs y vulgares PC's, más de lo que la TV jamás soñó que pudiésemos estar, veo nuestra persistente evasión, nuestro miedo que no sabe ser.
Tengo miedo de no saber luchar contra el miedo. No saber ni cuándo, ni cómo ni contra qué. Tengo miedo de sentir miedo sin saber que lo estoy sintiendo, sin querer saber.
Eso, eso me pasa, tengo miedo de no querer saber.
El miedo, decían por ahí, no era un argumento de novela. Era justificado. Sólo bastaba que alguno de los dos guerreros perdiera un poco la cabeza para destruirnos a todos. Yeltsin, un borracho de mala muerte, Homero Simpson ruso, fue la última línea de defensa.
Y ahora, 20 años después, es otro el miedo, más directo, más cercano, y mucho, mucho más elusivo: El narco, el asaltante, el terremoto, el nuevo virus por inventar, el terrorista. Ni idea de cuál será más probable, más cercano, no le podemos apuntar, no lo podemos materializar y no podemos, peor, decidirnos por el peor, o luchar contra cualquiera de ellos. No hay un Yeltsin que nos defienda. De hecho, si de algo estamos seguros, es que NO habrá un Yeltsin (un azar, un deux ex machina) que nos defienda o proteja.
Vivimos una era donde la fantasía se ha apropiado, más que nunca, quizá como jamás lo hará, del inconsciente colectivo. Los súper héroes, los mitos de semidioses modernos, la religión y superchería, la falta de responsabilidad de cada uno de nosotros, la imposibilidad absoluta de controlar NADA de nuestro destino nos tienen en trance.
Wim Wenders logró un atisbo de esa realidad. Hasta el Fin del Mundo se trataba de una máquina en la que los humanos podían ver sus sueños, era personal, una sencilla pantalla personal. Ahora, cuando nos veo a todos (a todos nosotros) frente a las pantallas de iPhones, Blackberrys, iMacs y vulgares PC's, más de lo que la TV jamás soñó que pudiésemos estar, veo nuestra persistente evasión, nuestro miedo que no sabe ser.
Tengo miedo de no saber luchar contra el miedo. No saber ni cuándo, ni cómo ni contra qué. Tengo miedo de sentir miedo sin saber que lo estoy sintiendo, sin querer saber.
Eso, eso me pasa, tengo miedo de no querer saber.
viernes, 7 de agosto de 2009
A toro pasado: El Voto Nulo
Por recomendación tuiterística de Rox llegué a un blog-post que casi me hizo llorar, pero de dolor. Habiendo pasado la elección y el febril encanto del tema de moda, y sobre todo para poder criticar el post referido, creo que es necesario exponer porqué yo sí creo que el voto nulo es necesario.
Primero algunas precisiones: Votar nulo no es igual a abstenerse. El que se abstiene es como José Arcadio Buendía que no quería jugar ajedrez contra el párroco: No estoy de acuerdo con las reglas del juego. O también es al que se le perdió su credencial de elector, o al que no se le dio la gana votar ni manifestarse, es decir, no implica una manifestación, es, en términos matemáticos, cero, ausencia. El voto (nulo o no) es una manifestación explícita.
Habida cuenta que el voto es una manifestación (y en algunas partes del mundo es también la oportunidad de participar en la elección de un verdadero factor de poder dentro de la sociedad, aunque no es el caso de México), la manifestación del voto nulo debiese ser entendida como "no estoy de acuerdo con ninguna de las opciones que existe y quiero manifiestar ese desacuerdo". Es decir, en el acto meramente ontológico de manifestarse frente a una serie de opciones, el voto nulo es eso, una opción más, la que equivale a "ninguna de las anteriores".
La discusión sobre la pertinencia de emitir voto nulo en la elección del 2009 es meramente utilitaria: No sirve de nada o solo sirve a intereses particulares (y chistoso, todoso los bandos decían que el ataque venía "del otro") y el utilitarismo es corto plazo, ganancia, utilidad. Es lo opuesto a sustentabilidad. Lo opuesto a "construcción de Nación"
Por lo mismo, yo creo que la importancia de haber emitido voto nulo es doble. Por un lado, sembrar la duda en el aparato de partidos, la partidocracia: Ya existe un sector de la sociedad con un marcado sentimiento de encono contra ella. Un sector de la sociedad que es mayor conforme más educación y nivel de vida se tiene. Esto, que para los amlistas está mal visto y calificado como clasemedieros, es, de hecho, una medida clara de progreso. Y en términos de "desarrollo democrático", el voto nulo "práctico" estadísticamente significativo sirve para impulsar, eventualmente, una reforma en las leyes que nos reconozca como adultos, como gente que tiene el derecho a manifestarse contra, específicamente contra todas las opciones y no solo quedarse en la "bolsa" del abstencionismo, que es necesariamente amorfa e inodora, incolora e insípida.
No puedo, ni remotamente, suponer o pretender que todos los que emitieron su voto nulo compartan ni mis ideas ni mi "agenda". Pero sí puedo asegurar que los motivos del voto nulo, así expuestos, son prácticamente irrebatibles. Y también creo que los ataques contra el voto nulo han sido peores que las defensas del mismo. Y también, por lo que pude ver en los medios, totalmente "biased", dogmáticos casi.
Alejado como estoy de la blogósfera mexicana me entristece harto el bajísimo nivel del debate aún entre las mentes teóricamente lúcidas. Me molesta también no poder participar en el debate y solo deplorarlo, pero hay temporadas en la que se puede campechanear acción y pensamiento y hay temporadas en las que eso no se puede.
Como sea, el voto nulo es, creo yo, el tema político-social del año en México y no podía (y mucho menos debía) dejar de manifestarme al respecto.
Primero algunas precisiones: Votar nulo no es igual a abstenerse. El que se abstiene es como José Arcadio Buendía que no quería jugar ajedrez contra el párroco: No estoy de acuerdo con las reglas del juego. O también es al que se le perdió su credencial de elector, o al que no se le dio la gana votar ni manifestarse, es decir, no implica una manifestación, es, en términos matemáticos, cero, ausencia. El voto (nulo o no) es una manifestación explícita.
Habida cuenta que el voto es una manifestación (y en algunas partes del mundo es también la oportunidad de participar en la elección de un verdadero factor de poder dentro de la sociedad, aunque no es el caso de México), la manifestación del voto nulo debiese ser entendida como "no estoy de acuerdo con ninguna de las opciones que existe y quiero manifiestar ese desacuerdo". Es decir, en el acto meramente ontológico de manifestarse frente a una serie de opciones, el voto nulo es eso, una opción más, la que equivale a "ninguna de las anteriores".
La discusión sobre la pertinencia de emitir voto nulo en la elección del 2009 es meramente utilitaria: No sirve de nada o solo sirve a intereses particulares (y chistoso, todoso los bandos decían que el ataque venía "del otro") y el utilitarismo es corto plazo, ganancia, utilidad. Es lo opuesto a sustentabilidad. Lo opuesto a "construcción de Nación"
Por lo mismo, yo creo que la importancia de haber emitido voto nulo es doble. Por un lado, sembrar la duda en el aparato de partidos, la partidocracia: Ya existe un sector de la sociedad con un marcado sentimiento de encono contra ella. Un sector de la sociedad que es mayor conforme más educación y nivel de vida se tiene. Esto, que para los amlistas está mal visto y calificado como clasemedieros, es, de hecho, una medida clara de progreso. Y en términos de "desarrollo democrático", el voto nulo "práctico" estadísticamente significativo sirve para impulsar, eventualmente, una reforma en las leyes que nos reconozca como adultos, como gente que tiene el derecho a manifestarse contra, específicamente contra todas las opciones y no solo quedarse en la "bolsa" del abstencionismo, que es necesariamente amorfa e inodora, incolora e insípida.
No puedo, ni remotamente, suponer o pretender que todos los que emitieron su voto nulo compartan ni mis ideas ni mi "agenda". Pero sí puedo asegurar que los motivos del voto nulo, así expuestos, son prácticamente irrebatibles. Y también creo que los ataques contra el voto nulo han sido peores que las defensas del mismo. Y también, por lo que pude ver en los medios, totalmente "biased", dogmáticos casi.
Alejado como estoy de la blogósfera mexicana me entristece harto el bajísimo nivel del debate aún entre las mentes teóricamente lúcidas. Me molesta también no poder participar en el debate y solo deplorarlo, pero hay temporadas en la que se puede campechanear acción y pensamiento y hay temporadas en las que eso no se puede.
Como sea, el voto nulo es, creo yo, el tema político-social del año en México y no podía (y mucho menos debía) dejar de manifestarme al respecto.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Mapa del corazón humano
Recuerdo con nostalgia esos momentos: Comprar mapas en la papelería para las tareas. Especificar el tipo de mapa, la región, con nombres o sin nombres. Y por supuesto, la tortura que seguía a ese grato momento de compra: colorearlos.
Trazar las líneas (o leer libros, comprarlos trazados) es la parte ligera del viaje. Llenar los espacios que limitan las líneas. Vivir como condición de color. Salir, o no estar encerrado en el área cómoda. No poderse quedar en el área cómoda. Poder y no deber quedarse en el área cómoda. Padecer el corazón humano. Enterrar la sociopatía. No quiero a los demás, no me gusta cómo son. Aceptarlo es quizá el primer paso necesario. Quizá tampoco sea necesario. Me divierten los nombres de las fronteras y de los accidentes geográficos. Nunca he sido bueno para ver los matices en los colores de las llanuras.
Trazar las líneas (o leer libros, comprarlos trazados) es la parte ligera del viaje. Llenar los espacios que limitan las líneas. Vivir como condición de color. Salir, o no estar encerrado en el área cómoda. No poderse quedar en el área cómoda. Poder y no deber quedarse en el área cómoda. Padecer el corazón humano. Enterrar la sociopatía. No quiero a los demás, no me gusta cómo son. Aceptarlo es quizá el primer paso necesario. Quizá tampoco sea necesario. Me divierten los nombres de las fronteras y de los accidentes geográficos. Nunca he sido bueno para ver los matices en los colores de las llanuras.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Contra el cinismo
La gente, ¿somos la gente quienes hacemos las cosas? No lo sé. Sé que como rebaño estamos acostumbrados necesitados de un pastor. Eso es así desde antes de Jesús y sigue siendo un hecho.
Hace ocho años y cuatro meses festejamos, en la familia, el derrocamiento democrático y pacífico del PRI. Estábamos, estaba yo, esperanzados de que ese acontecimiento "cambiara las cosas". No las cambió, en realidad, pero lo que yo no supe medir ni valorar es que, de hecho, el cambio ya había ocurrido los seis, ocho, diez años anteriores. Fue principalmente Zedillo el constructor de los cambios que México sí vivió. El cambio, cierto, fue insuficiente, es insuficiente, pero no fue, como muchos trivializan, superficial. Algo cambió en el México del 94. Zedillo no diseñó el cambio, pero no lo detuvo, al contrario, supo administrar su aparición.
En noviembre de 2000 estaba yo en Sunnyvale, CA, en una capacitación laboral. Me tocó seguir por primera vez las elecciones vía Google (las noticias perdidas en webs raras) y ahí aprendí el valor de la información de la calle. Ahí se vió que a pesar de haber ganado "el voto popular" Al Gore no había conseguido los votos electorales suuficientes. Fue una decepción, pero ni remotamente imaginaba yo que la elección de Bush traería al mundo (y sí, también a Estados Unidos) el desastre que en efecto trajo.
Hace cuatro años, ya lo escribí, la decepción fue grande. También en ese tiempo enlacé una página que me pareció todo un documento histórico: Sorry everybody. Una página montada para que el norteamericano contrario a Bush manifestara, a través de fotos, su desilusión por el resultado y le expresara al mundo su pesar, por la manifiesta conciencia de que la reelección de Bush era mala para USA y peor para el resto del mundo.
Es decir, hace cuatro años que mucha gente sabía que había daño en esa decisión y sin embargo esa conciencia no fue lo suficientemente extendida como para contrarrestar la otra conciencia: "primero nuestra seguridad". Debiendo saber, como dijo Franklin, que el que sacrifica libertad por seguridad no merece ninguna de las dos.
En el 2000 había en México liderazgo y arrastre, pero no sustancia, Fox era un globo inflado. En 2004 hubo en USA sustancia, pero no había liderazgo, Kerry no era un líder.
Así, la cita de hoy con la Historia, creo que hará por fin coincidir al líder con la "conciencia colectiva" del rebaño. "Cambio", como mantra, suena definitivamente populista. Pero cuando el arma de la palabra la blande un tipo con inteligencia, firmeza y maneras suaves, hablando del futuro sabiendo que él no tiene pasado y que lo que ha pasado no debió pasar, adquiere un cariz de esperanza.
Sí, los cambios reales los hace la gente, el comerciante, el estudiante, el científico y el artista. Pero sin liderazgo los cambios no se extienden, no trascienden. Que Obama sea el catalizador de los cambios que demandan dejar atrás el miedo y la indiferencia, el cinismo nihilista que, con justificada razón, practican y predican los jóvenes del S. XXI.
Hace ocho años y cuatro meses festejamos, en la familia, el derrocamiento democrático y pacífico del PRI. Estábamos, estaba yo, esperanzados de que ese acontecimiento "cambiara las cosas". No las cambió, en realidad, pero lo que yo no supe medir ni valorar es que, de hecho, el cambio ya había ocurrido los seis, ocho, diez años anteriores. Fue principalmente Zedillo el constructor de los cambios que México sí vivió. El cambio, cierto, fue insuficiente, es insuficiente, pero no fue, como muchos trivializan, superficial. Algo cambió en el México del 94. Zedillo no diseñó el cambio, pero no lo detuvo, al contrario, supo administrar su aparición.
En noviembre de 2000 estaba yo en Sunnyvale, CA, en una capacitación laboral. Me tocó seguir por primera vez las elecciones vía Google (las noticias perdidas en webs raras) y ahí aprendí el valor de la información de la calle. Ahí se vió que a pesar de haber ganado "el voto popular" Al Gore no había conseguido los votos electorales suuficientes. Fue una decepción, pero ni remotamente imaginaba yo que la elección de Bush traería al mundo (y sí, también a Estados Unidos) el desastre que en efecto trajo.
Hace cuatro años, ya lo escribí, la decepción fue grande. También en ese tiempo enlacé una página que me pareció todo un documento histórico: Sorry everybody. Una página montada para que el norteamericano contrario a Bush manifestara, a través de fotos, su desilusión por el resultado y le expresara al mundo su pesar, por la manifiesta conciencia de que la reelección de Bush era mala para USA y peor para el resto del mundo.
Es decir, hace cuatro años que mucha gente sabía que había daño en esa decisión y sin embargo esa conciencia no fue lo suficientemente extendida como para contrarrestar la otra conciencia: "primero nuestra seguridad". Debiendo saber, como dijo Franklin, que el que sacrifica libertad por seguridad no merece ninguna de las dos.
En el 2000 había en México liderazgo y arrastre, pero no sustancia, Fox era un globo inflado. En 2004 hubo en USA sustancia, pero no había liderazgo, Kerry no era un líder.
Así, la cita de hoy con la Historia, creo que hará por fin coincidir al líder con la "conciencia colectiva" del rebaño. "Cambio", como mantra, suena definitivamente populista. Pero cuando el arma de la palabra la blande un tipo con inteligencia, firmeza y maneras suaves, hablando del futuro sabiendo que él no tiene pasado y que lo que ha pasado no debió pasar, adquiere un cariz de esperanza.
Sí, los cambios reales los hace la gente, el comerciante, el estudiante, el científico y el artista. Pero sin liderazgo los cambios no se extienden, no trascienden. Que Obama sea el catalizador de los cambios que demandan dejar atrás el miedo y la indiferencia, el cinismo nihilista que, con justificada razón, practican y predican los jóvenes del S. XXI.
jueves, 9 de octubre de 2008
La fuerza del "yo creo"
O contra la base por bolas no hay defensa.
No logro elucidar la trampa del convencimiento individual. Las millones de frases que empiezan con "yo creo" son una trampa. No creemos nada, todo lo creamos antes, durante y después de la creencia.
La creencia destruye.
No logro elucidar la trampa del convencimiento individual. Las millones de frases que empiezan con "yo creo" son una trampa. No creemos nada, todo lo creamos antes, durante y después de la creencia.
La creencia destruye.
jueves, 3 de abril de 2008
Los bajos sonidos
Las letras estàn en todos lados. Cada paso proporciona pretextos infinitos para condensarlas, para palabrar, para frasear, parrafear, discurrir (discursar?). Y aun con eso he evitado sistemàticamente el impulso.
Hace años sentía que podía y debia estar afuera. Ahora el impulso es diferente: no puedo estar adentro.Aqui estoy ahora, otra vez, afuera.
Hace años sentía que podía y debia estar afuera. Ahora el impulso es diferente: no puedo estar adentro.Aqui estoy ahora, otra vez, afuera.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Contrapunctus
Stewart Copeland toca como si fueran tres... es un derroche salvaje pero genialmente administrado de energía percusiva. El concierto de Police en México ha sido, creo yo, correctamente etiquetado como "muy profesional", como opuesto a "muy emotivo". En lo personal, obviamente, me gustó muchísimo. Es de esos pocos conciertos (en mi caso) en los que puedo gritar cada una de las canciones, me las sé todas. Escuchar a Copeland en vivo es un "círculo cerrado", como dicen los psicólogos: Soy fanático de la batería y he visto, al fin, uno de los verdaderamente más grandes de todos los tiempos.
Fuimos, como capricho mío, a ver a Joanna Newsom en Atlanta, en el cierre de su minigira orquestral (reseña completa ya se está cocinando). Me embriagué antes y después del concierto de su voz y sus cuerdas. En el concierto, el impacto fue de otro tipo. Habiendo descansado 5 días desde el concierto de Police de Joanna y volviendo a escucharla, entiendo mejor las cosas: Su voz en Emily es, para mí, the very definition of "angelical". Es lo que te cantan en las puertas del paraíso.
Fuimos, como capricho mío, a ver a Joanna Newsom en Atlanta, en el cierre de su minigira orquestral (reseña completa ya se está cocinando). Me embriagué antes y después del concierto de su voz y sus cuerdas. En el concierto, el impacto fue de otro tipo. Habiendo descansado 5 días desde el concierto de Police de Joanna y volviendo a escucharla, entiendo mejor las cosas: Su voz en Emily es, para mí, the very definition of "angelical". Es lo que te cantan en las puertas del paraíso.
jueves, 22 de noviembre de 2007
Me acuesto tarde
Me siento bien al acostarme. Ella me entiende. Entiende mis silencios y lo que digo, los eventos que me apasionan. Ella sabe de las ideas que me empujan y de los miedos que me frenan.
Ella me sabe. No se sorprende y tampoco se aburre. Me abraza justito para dejarme con las ganas de más.
La beso y me siento absolutamente feliz cuando la beso. Me gusta irme de la casa en las mañanas cuando la veo acostada, con los ojos cerrados. Es cuando más me permite amarla, cuando empezamos el día.
Ella me sabe. No se sorprende y tampoco se aburre. Me abraza justito para dejarme con las ganas de más.
La beso y me siento absolutamente feliz cuando la beso. Me gusta irme de la casa en las mañanas cuando la veo acostada, con los ojos cerrados. Es cuando más me permite amarla, cuando empezamos el día.
jueves, 15 de noviembre de 2007
Traspassing
Uso Blackberry desde hace más de dos años. La ubicuidad que te da el aparatito en cuestión es obscena. Quise, estoy, hacer un post desde un camioncito del aeropuerto, "salas móviles" les llaman con eufemismo. Pensando, como hace casi dos años, que "robaba" una señal. Siendo honesto, el robar señales, el ser ciberubicuo, es un sinsentido. La blackberry envicia, nos envicia terriblemente a sus usuarios y ahora, posteando desde mi laptop en lugar de ensimismarme en mi blackberry, percibo el anacronismo del tema "teclear donde sea". Una realidad de una minoría en nuestro país es todo un anacronismo en "El Mundo".
martes, 13 de noviembre de 2007
Pay the bills
Dos o tres veces algunos venerabilísimos blogueros han señalado hacia mis ciberrincones (este y el anterior) como lugares favoritos o interesantes para ellos. Fueron entrevistas o memes o batones o mera declaración de intenciones. Guardo esas menciones con mucho cariño y afecto.
Y son esas declaraciones las que me han mantenido sin renunciar. Ahora, mucho más que cuando cerré There is no such thing as WOM, he planteado seriamente mi retirada del blogging. Y ahora, por la misma necesidad del cuerpo que empecé a bloguear, renuncio a la renuncia. Esto seguirá aquí, quizá acumulando más polvo que letras, pero por ahora necesito, en lo personal, este espacio, este cibercharco.
Pienso honesta y seriamente que el blog está muerto. Que el "new media" y el "democratic media" están muertos, que vivieron un gran momento pero que el tema de la masificación acabó con ellos. Yo dije que eso pasaría. Lo dije públicamente hace 3 años ya. Y creo que ya pasó. Los "viejos medios" se han reagrupado y envuelto convenientemente el "new media" de forma que ahora el daño se da solo en los lugares donde siempre se da: entre la gente que no se conforma con lo que le dan.
Veo los mismos patrones de "vaporware" y entusiasmo vano alrededor de Facebook y Second Life que los que hubo hace 10 años por las "Profecías de Negroponte". El ciclo económico es muy dificil de romper: Los ingenieros lo diseñan, los empresarios ganan dinero. Los ingenieros que ganan dinero o los empresarios que diseñan son especies confinadas, no son el ciclo general de la vida económica. El tejido económico social, nuestra tela de araña, es así.
Y son esas declaraciones las que me han mantenido sin renunciar. Ahora, mucho más que cuando cerré There is no such thing as WOM, he planteado seriamente mi retirada del blogging. Y ahora, por la misma necesidad del cuerpo que empecé a bloguear, renuncio a la renuncia. Esto seguirá aquí, quizá acumulando más polvo que letras, pero por ahora necesito, en lo personal, este espacio, este cibercharco.
Pienso honesta y seriamente que el blog está muerto. Que el "new media" y el "democratic media" están muertos, que vivieron un gran momento pero que el tema de la masificación acabó con ellos. Yo dije que eso pasaría. Lo dije públicamente hace 3 años ya. Y creo que ya pasó. Los "viejos medios" se han reagrupado y envuelto convenientemente el "new media" de forma que ahora el daño se da solo en los lugares donde siempre se da: entre la gente que no se conforma con lo que le dan.
Veo los mismos patrones de "vaporware" y entusiasmo vano alrededor de Facebook y Second Life que los que hubo hace 10 años por las "Profecías de Negroponte". El ciclo económico es muy dificil de romper: Los ingenieros lo diseñan, los empresarios ganan dinero. Los ingenieros que ganan dinero o los empresarios que diseñan son especies confinadas, no son el ciclo general de la vida económica. El tejido económico social, nuestra tela de araña, es así.
lunes, 12 de noviembre de 2007
Que salgan las letras
Que se acabe el estreñimiento, que se acabe la vida de no pasa nada. Yo lo atribuyo a la comodidad económica, con la que, al parecer, no se llevan mis letras. No sé, de verdad, a qué otra cosa atribuirlo. El mecanismo típico era "comer algo" (una película, un libro, música nueva) y procesarlo. Muchos post, muchísimos, tienen ese origen. No ha funcionado así desde hace quince meses. Proceso, sí, pero no lo hago letras. Se me están haciendo angustias e inquietudes, vicios de carácter.
Le sigo dando vueltas a la idea de la compatibilidad. Aficionado a las matemáticas, la necesidad de encontrar patrones, relaciones, ecuaciones, es compulsiva. Unir los puntos, marcar las tendencias, recordar siempre la estadística: la región espacio-estadística de manifestación probabilística electrónica. La manifestación súbita propiciada porque, la mayoría de las veces, las cosas tienden a ser así. La tendencia y la flecha del tiempo que la acompaña. Hoy he vuelto por 15 minutos a ser adolescente. No me gustó.
Le sigo dando vueltas a la idea de la compatibilidad. Aficionado a las matemáticas, la necesidad de encontrar patrones, relaciones, ecuaciones, es compulsiva. Unir los puntos, marcar las tendencias, recordar siempre la estadística: la región espacio-estadística de manifestación probabilística electrónica. La manifestación súbita propiciada porque, la mayoría de las veces, las cosas tienden a ser así. La tendencia y la flecha del tiempo que la acompaña. Hoy he vuelto por 15 minutos a ser adolescente. No me gustó.
viernes, 5 de octubre de 2007
Mal aliento
La traición es tan mala como el peor ajo o la cebolla más destructiva. Se despliega en toda la cavidad bucal y no deja respirar. Cada hálito está impregnado de su olor. Cada trago de humo, bebida o comida lleva la marca de sabor de la traición.
No es excusa haber sido traicionado para traicionar. Es consecuencia. Siempre he creído que la civilización existe por ponderar, medir y evitar ese tipo consecuencias (acción-reacción, ojo x ojo). Ahora entiendo que la civilización es una bonita camisa de fuerza que, como tuxedo, solo usamos en las cenas elegantes.
No es excusa haber sido traicionado para traicionar. Es consecuencia. Siempre he creído que la civilización existe por ponderar, medir y evitar ese tipo consecuencias (acción-reacción, ojo x ojo). Ahora entiendo que la civilización es una bonita camisa de fuerza que, como tuxedo, solo usamos en las cenas elegantes.
miércoles, 22 de agosto de 2007
Debe haber alguna teoría
Es cierto que soy fanático de las situaciones que retan el absoluto, estoy educado por Hollywood y es apenas normal. Soy megalomaníaco y es normal también que la épica me arrastre a sus pies. Lo que no alcanzo a entender es cómo juegan juntos mi pasión por el detalle del ala de la mosca y la forma como debió ser diseñada con mi voluntad zen de minimizar (al punto de ignorar, si me lo propongo) cualquier tipo de ambiente externo (clima, sociedad, relaciones, necesidades) y mi necesidad de heroísmo propio y ajeno, de tocar todos los ángulos del envase que me contiene. Estoy seguro que debe haber una ecuación matemática para explicar la correlación entre esas tres fuerzas.
domingo, 19 de agosto de 2007
Infinite sadness
La película "Reign over me" con Adam Sandler le encantó tanto a Edith como a mi hermana Patricia. A mí me quedó a deber muchísimo. Amando como amo a mi familia, sabiendo como sé la potencia de la frase y de la rola y del espíritu que Townshed puso en ella, y planteando la trama como se planteó (un devoto "family man" pierde a su familia en uno de los vuelos que se estrellaron en las torres gemelas el 11 de septiembre norteamericano), la locura de Sandler me parece muy mal dibujada por el guionista y peor retratada por el director. A pesar incluso de que Sandler ejerce un efecto particular en mí, me gusta mucho su estilo de actuación. Pero si en algo se parece el universo a lo que se juega en una situación de esas es en la inconmensurabilidad. Mis situaciones favoritas, las que retan el absoluto.
Pienso en "In the back seat" de Arcade Fire y me gusta más la alegoría del auto que la de la marioneta. Será que vivimos en los tiempos del desplazamiento…
Pienso en "In the back seat" de Arcade Fire y me gusta más la alegoría del auto que la de la marioneta. Será que vivimos en los tiempos del desplazamiento…
viernes, 17 de agosto de 2007
Dos horas de sueño
Hace 728 días (dos años, casi, menos dos días), estaba mi familia haciendo lo mismo que hizo hoy y yo en el mismo lugar donde ahora estoy. Lejos de ellas. Hice un post sobre eso que, releyéndolo, me quedó muy bien y hubiera sido perfecto si hubiera podido explicar que el "data port" es el huequito que tienen los teléfonos en las habitaciones de hotel donde se conectaba el módem de las compus para, vía dial-up, conectarse a internet. Releí el post y releí otro sobre el cual debería volver a escribir y descubro con sorpresa boba y orgullosa que he escrito mucho, y que no siempre he escrito mal. Hoy me quiero como blogger.
Recrear el hábito
Creo que ya puedo recrear el hábito. Me motiva ver a Feben y Fest en Chilangoweb, a Guffo, Cucamonga y Jorge Cavazos en ¡#$%&! Cómics, al Beam en Replicante, al Semidios en emequis. Y me motiva porque me sé testigo del bien hacer y el talento y el talante de todos ellos. Es ver como el mundo sí se modifica por nuestros actos y talentos.
Muchos encuentran insuficiente el tiempo. Yo encuentro insuficiente la insuficiencia. La contemplación, el anti-deporte, es mi deporte favorito, mi práctica religiosa. Por eso estoy enganchado en contemplar su grandes y hermosos ojos.
Muchos encuentran insuficiente el tiempo. Yo encuentro insuficiente la insuficiencia. La contemplación, el anti-deporte, es mi deporte favorito, mi práctica religiosa. Por eso estoy enganchado en contemplar su grandes y hermosos ojos.
jueves, 26 de julio de 2007
La mediocridad y el porviniendo
Hay temas que se condensan a diferentes temperaturas emocionales. Ecosistemas emocionales, sea quizá una expresión más adecuada. El conjunto de condiciones y circunstancias que hacen que los sentimientos habiten. La cólera en un bosque o la pasión en el desierto o la introspección en la selva. Pura antinomia. Soy demasiado aficionado al contrapunto.
Festejamos ocho años de matrimonio civil recientemente mi esposa Edith y yo. La celebración fue tan sencilla que me pareció el pináculo de nuestra zen-ectud. Fuimos al cine. De regreso a casa, a la 1:30 am en lunes (vaya, de lunes para martes), enamorándonos con palabras sobre nuestros 13 años juntos, sucedió la palabra "porviniendo".
Festejamos ocho años de matrimonio civil recientemente mi esposa Edith y yo. La celebración fue tan sencilla que me pareció el pináculo de nuestra zen-ectud. Fuimos al cine. De regreso a casa, a la 1:30 am en lunes (vaya, de lunes para martes), enamorándonos con palabras sobre nuestros 13 años juntos, sucedió la palabra "porviniendo".
jueves, 28 de junio de 2007
Amalgama
En las clases de Química de la secundaria nos dieron la definición de amalgama. Siempre me fascinó el fenómeno. Nacha Pop dio con una amalgama que persigo ahora con el frenesí del imposible: Tengo café y cada vez más, y conforme tengo más café, tengo menos tiempo para amalgamarlo.
miércoles, 13 de junio de 2007
Fashion emergency
La revista American Way de American Airlines de este mes, está dedicada a la música. Tiene seis artículos del tema, y uno es el típico "The most of…" que enlista al mejor grupo-solista de cada década: Elvis, Beatles, Zepelin, U2, Nirvana y declara desierto los 2000's, lamentándose que el que liderea por ahora sea Coldplay (cosa que yo también lamento, aunque yo hubiera puesto a Pink Floyd y a Radiohead en lugar del Zepelin y de Nirvana, ni forma de negar la trascendencia de los elegidos). En fin, el artículo fácil para rellenar una revista. Otro habla del regreso de The Police y no falta el típico que habla del "american heritage", Memphis y demás.
Pero el artículo que realmente me cautivó lo escribió una chava, Sarah Hepola, que dice que tiene 32 años y que se preocupa que todos sus amigos le dicen, cada que ella les habla de música moderna, la misma frase: "i am so out of it". Ella es editora y periodista musical y está acostumbrada a leer Pitchfork con el desayuno. Describe a los críticos de música como los "Anna Wintour" del mass media. El objetivo de los tipos es humillarte, hacerte sentir ignorante, estúpido y, sobre todo "no cool".
Yo soy uno de esos, de los que ella habla, que dice que sólo escuchamos hits de los 80’s y música indie de los 90’s (en mi caso también escucho muchísimo progresivo de los 70’s, pero soy, como dicen ahora, un lugar común). Y obvio, el trancazo me pegó seco. Llevo ya un año y medio escuchando Ibero 90.9 con regularidad y, si bien no he recuperado mi mejor forma como conoisseur musical, ya sé de lo que me hablan cuando mencionan a Arcade Fire, Arctic Monkeys, The Whitest Boy Alive, Damien Rice, The Decemberists, Muse y demás. Sí, me dio crisis existencial y me dolió ser TAN no-cool.
Pero por otro lado, me rehúso completamente a que me tenga que gustar música tan normalita. Razorlight o The Rapture, por ejemplo, me parecen enormemente sobrevaloradas y patéticamente ordinarios. No soy, en el sentido científico, un conocedor de música, pero sí sé distinguir algo que sea original y a la vez tenga sentido cuando lo escucho, y desde Radiohead y OK Computer en 1997, no ha pasado nada en la música popular así: original y con sentido, con propósito.
Es por eso que estoy enamorado de Joanna Newsom, pero creo firmemente que Joanna no podrá ser nunca una estrella de la música pop. En ningún sentido, vista desde ningún ángulo. Y debiese serlo, yo lo creo. El artículo que habla de los grandes de cada década lamenta la falta de grandiosidad de las bandas modernas. Joanna es tan grandiosa como lo fueron todos ellos pero estos tiempos, los tiempos del miedo al terrorismo en el Primer Mundo y del nihilismo valemadrista del tercer mundo, no aceptan que nada ni nadie sea grandioso: La mediocridad es el mejor lugar para estar en un mundo que tiene miedo y/o le vale madres el futuro.
Pero el artículo que realmente me cautivó lo escribió una chava, Sarah Hepola, que dice que tiene 32 años y que se preocupa que todos sus amigos le dicen, cada que ella les habla de música moderna, la misma frase: "i am so out of it". Ella es editora y periodista musical y está acostumbrada a leer Pitchfork con el desayuno. Describe a los críticos de música como los "Anna Wintour" del mass media. El objetivo de los tipos es humillarte, hacerte sentir ignorante, estúpido y, sobre todo "no cool".
Yo soy uno de esos, de los que ella habla, que dice que sólo escuchamos hits de los 80’s y música indie de los 90’s (en mi caso también escucho muchísimo progresivo de los 70’s, pero soy, como dicen ahora, un lugar común). Y obvio, el trancazo me pegó seco. Llevo ya un año y medio escuchando Ibero 90.9 con regularidad y, si bien no he recuperado mi mejor forma como conoisseur musical, ya sé de lo que me hablan cuando mencionan a Arcade Fire, Arctic Monkeys, The Whitest Boy Alive, Damien Rice, The Decemberists, Muse y demás. Sí, me dio crisis existencial y me dolió ser TAN no-cool.
Pero por otro lado, me rehúso completamente a que me tenga que gustar música tan normalita. Razorlight o The Rapture, por ejemplo, me parecen enormemente sobrevaloradas y patéticamente ordinarios. No soy, en el sentido científico, un conocedor de música, pero sí sé distinguir algo que sea original y a la vez tenga sentido cuando lo escucho, y desde Radiohead y OK Computer en 1997, no ha pasado nada en la música popular así: original y con sentido, con propósito.
Es por eso que estoy enamorado de Joanna Newsom, pero creo firmemente que Joanna no podrá ser nunca una estrella de la música pop. En ningún sentido, vista desde ningún ángulo. Y debiese serlo, yo lo creo. El artículo que habla de los grandes de cada década lamenta la falta de grandiosidad de las bandas modernas. Joanna es tan grandiosa como lo fueron todos ellos pero estos tiempos, los tiempos del miedo al terrorismo en el Primer Mundo y del nihilismo valemadrista del tercer mundo, no aceptan que nada ni nadie sea grandioso: La mediocridad es el mejor lugar para estar en un mundo que tiene miedo y/o le vale madres el futuro.
viernes, 8 de junio de 2007
Diván
Siento mis letras transmutadas, no me reconozco en ellas aún, sabiendo que siempre las he tenido. He optado por no elaborar. Soy mercurio en el atanor y tengo mucho miedo.
Envases y "topers"
Nunca dispusimos de tanta información sobre nosotros mismos. La queja humanista de la deshumanización de los tiempos modernos es ridícula. Es cierto que el tiempo es menos (y ni eso, pero concediéndolo como handicap), pero la pasión de ego es mucho mayor de lo que nunca ha sido. Nunca tanta gente en el mundo supo que podía ser gente, que podía ser como reyes, sabios o dioses. Nunca el inconsciente colectivo acumuló tantos datos, tantas posibilidades.
Estas frases tratan acerca del ego. De la forma como nos apropiamos de nuestra Humanidad y la particularizamos. De cómo nace la ansiedad de ser, tener y saber más. De cómo creo que nosotros, como envases de ego, estamos ahora muy limitados. De que la próxima revolución social (evolución como especie) para necesariamente por la administración del ego.
Estas frases tratan acerca del ego. De la forma como nos apropiamos de nuestra Humanidad y la particularizamos. De cómo nace la ansiedad de ser, tener y saber más. De cómo creo que nosotros, como envases de ego, estamos ahora muy limitados. De que la próxima revolución social (evolución como especie) para necesariamente por la administración del ego.
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